lunes, 23 de abril de 2012

Algunas imágenes de la presentación del libro "Dispersiones. Textos sobre literatura jalisciense" dentro del programa de Miércoles literarios, llevado a cabo el pasado 18 de abril, y el discurso leído por el autor durante el evento. Fotos por A. Krile.




En la mesa nos acompañaron durante la presentación Aaron Krile, el autor, Artemio González García, Raúl Aceves y Jorge Souza (de izquiera a derecha)








                                                                             





 

          











DISCURSO LEÍDO POR EL AUTOR

Sin duda, la aparición de un libro nuevo dentro del medio literario es siempre ocasión de regocijo, no obstante demasiadas veces es, más bien, sinónimo de poco o nula difusión por parte de los periódicos, los suplementos culturales (si es que los hay), los libreros y los pocos lectores; los motivos: demasiados para enumerar en este momento. Pero además hay un punto aún más importante: el poco conocimiento de estas novedades por parte de los académicos, muchos de ellos dentro de nuestra propia universidad y, en general, de los escritores del medio literario local. A lo largo de los años, dialogando con algunos de éstos, no sorprende que ellos también tengan esta misma impresión. Pareciera que los escritores siguen o seguimos esa frase que reza: “si me lees te leo”, es decir: la difusión de una obra está supeditada a las relaciones que el autor pueda mantener con ciertas figuras del medio cultural. No sorprende en realidad esta situación, pues desde hace muchos años se lleva a cabo esta práctica por muchos en Guadalajara…mas no la justifica, en mi opinión.
Todo esto, que ahora menciono, viene a colación, pues lo que justo motivó el trabajo que hoy estamos presentando, es precisamente éste: qué tanto sabemos de los escritores jaliscienses que han dedicado humildemente años, algunos hasta buena parte de su vida, al conocimiento y difusión de la obra de otros, ya sea como críticos, bibliógrafos, editores o historiadores. Tema que de alguna manera ha sido también el motor de mi trabajo como investigador, a través de artículos y los distintos títulos que hemos venido publicando a lo largo de los últimos años.
Los nombre incluidos en el presente volumen, desde luego, no son todos los que se han dedicado a esta loable labor, eso llevaría al menos un par de volúmenes más (dicho sea de paso, proyecto al cual actualmente estoy avocado, bajo la forma de una Historia de la investigación literaria en Jalisco). Algunas figuras, pues, que también merecen revisiones más extensas son, entre varios más, Magdalena González Casillas, Wolfgang Vogt, Artemio González García, Ramiro Villaseñor y Villaseñor, Alfonso de Alba, Roberto Padilla Uribe, Raúl Aceves, Celia del Palacio y Federico Munguía Cárdenas.
En el presente libro los estudiosos que abordamos son: Adalberto Navarro Sánchez, Ernesto Flores, Sara Velasco, Silvia Quezada y el editor Víctor Manuel Pazarín, además de una breve entrevista con el poeta Alejandro Zapa.
Cada uno de estos textos breves, además de contener algunos datos relevantes sobre la obra de cada una de ellos, son más bien modestos homenajes a estos escritores. 
Adentrándonos un poco en el origen de este trabajo, debo mencionar que estos artículos fueron originalmente escritos en diferentes momentos, entre 2004 y 2008, y publicados en los suplementos culturales, por desgracia hoy en día desaparecidos, El Tapatío Cultural de El Informador y La Cultura en Occidente de El Occidental, gracias a la apertura que me ofreció en sus páginas don José Luis Meza Inda y Luis Medina Gutiérrez, respectivamente.
Debo confesar que para que este trabajo viera la luz tuvieron que pasar varios años, pues concursé en tres ocasiones anteriores por la beca, que finalmente en 2011 se me otorgó, para la edición de este libro.
Cada una de las partes que conforma este libro, intenta trazar una perfil fidedigno de la trayectoria de cada uno de las personalidades abordadas en cuanto a su trayectoria como académicos y editores. Salvo en el caso de Alejandro Zapa, notable poeta contemporáneo.
Por ejemplo, cuando hablamos sobre Adalberto Navarro Sánchez es indispensable hacer referencia  a su revista más longeva y emblemática: Et Caetera; una publicación hoy en día muy subestimada y casi, me atrevo a decir, en el olvido, incluso por los propios académicos de nuestra universidad, pues Et Caetera fue casi la revista insigne de la Facultad de Filosofía y Letras, ya que ésta es una revista académica y consagrada a los estudios de distintos temas.
En referencia a Ernesto Flores, paciente y minucioso estudioso de la poesía en Jalisco, es también un destacado fundador de revistas literarias, una de ellas siendo Cóatl, y por ello se incluyó al final del ese artículo de este libro un índice cronológico de ésta.    
 En el texto referente a Sara Velasco puedo destacar que se incluye un entrevista, donde la investigadora comparte algunas ideas alrededor de lo que ha sido el desarrollo de las publicaciones periódicas en nuestra ciudad.
Enseguida tenemos el artículo dedicado a Silvia Quezada, el cual es un recorrido por su obra como investigadora, quien es, me atrevería a decir, nuestra más puntual cronista de la actividad literaria en Guadalajara.
También abordo brevemente el trabajo de Agustín Yáñez frente la revista cultural de la década de los cuarentas Occidente y Ediciones  Occidente, empresas que poco o nada se ha escrito.
Una de las actividades más importantes Víctor Manuel Pazarín ha sido su labor como editor como revistas como Soberbia y Éxodos, y de la editorial Mala Estrella. Aquí lo que realizo es una relación del trabajo que Pazarín desarrolló en dicho sello y sus diferentes colecciones.
En conclusión, tengo la esperanza que el presente trabajo auxilie de alguna manera a estudiantes de letras y a lectores, en general, e iniciarlos en la obra de algunos escritores que también merecen una mirada.



viernes, 20 de abril de 2012

"Miércoles literarios. Protagonizan libro varios escritores jaliscienses", por Miriam Pulido. Artículo publicado el 18 de abril en el periódico Milenio.

Dispersiones. Textos sobre literatura jalisciense es el nombre del libro que se presenta esta noche en el Ex Convento del Carmen, el cual rememora el trabajo de siete literatos del estado escrito por Pedro Valderrama.
En una reunión de artículos, entrevistas e investigaciones, sobre Adalberto Navarro Sánchez, Ernesto Flores, Sara Velasco, Agustín Yáñez, Alejandro Zapa y Víctor Manuel Pazarín, el escritor busca “rescatar y difundir los trabajos de estos autores, puesto que no se han difundido de la manera como debería de ser”, comentó. Por lo que muestra un perfil diferente de cada uno de los literatos jaliscienses, por ejemplo su trayectoria como investigadores, académicos y editores de algún medio de comunicación.

“Cuando hablamos de Ernesto Flores hablamos siempre de su poesía y yo aquí hablo sobre su revista [Cóatl] y como investigador; cuando se habla de Adalberto Navarro Sánchez también se habla sobre su poesía, pero no se habla sobre su revista Et Caetera”, agregó Valderrama, en el caso de Austín Yáñez no se aborda su persona, está enfocado al tiempo en el que fue editor de una revista y también estuvo al frente de una editorial que se llamó Ediciones Occidente y nadie ha hablado sobre esta etapa”, puntualizó.
Su trabajo, en concreto, en el libro Dispersiones es la difusión de otros investigadores.
El libro surgió a partir de una serie de artículos que durante 2004 y 2008 publicó Pedro Valderrama en periódicos locales [El Informador y El Occidental], sin la intención de crear un libro. Becado por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (CECA) en la edición 2011-2012, del texto salieron mil ejemplares en diciembre pasado pero comenzará su venta a partir de esta noche. Posteriormente la publicación se podrá adquirir en 25 pesos, en la librería Cervantes y Mariano Azuela [e Ítaca].
La presentación estará a cargo de Artemio González García [, Raúl Aceves] y Aaron Krile.
Pedro Valderrama ha escrito anteriormente Crítica: ensayos y reseñas en 2006, que también fue gracias a una beca del CECA, el cual es una antología de la obra de Arturo Rivas Sainz y El perímetro de la hoja. Las revistas literarias de Guadalajara (1991-2000) que salió en 2007.  

sábado, 3 de marzo de 2012

MIÉRCOLES 18 DE ABRIL, DENTRO DEL PROGRAMA MIÉRCOLES LITRARIOS, SE LLEVARÁ ACABO LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO "DISPERSIONES. TEXTOS SOBRE LITERATURA JALISCIENSE" (CECA, 2011), DE PEDRO VALDERRAMA VILLANUEVA. ACOMPÁÑANOS

Se les extiende una cordial invitación para que nos acopañe a la presentación del más reciente título de Pedro Valderrama Villanueva que se llevará a cabo el miércoles 18 de abril de 2012, a las 20:30 hrs., dentro de marco de los Miércoles Literarios, en la Capilla Elías Nandino del ExConvento del Carmen, ubicado sobre Avenida Juárez #638, Centro Histórico de Guadalajara, Jalisco.
                                       
La presentación estará a cargo de Artemio González García, Raúl Aceves, Aaron Krile Ponce y el autor.

Algunos datos de los presentadores:

Artemio González García (Arandas, Jalisco, 1933) es poeta, narrador, dramaturgo, ensayista y crítico. Autor de más de una docena de libros de diferentes géneros. Ha dirigido numerosos talleres de literatura en Guadalajara. Fue director de Publicaciones de la Secretaría de Cultura de Jalisco. Entre otras distinciones, ha recibido el Premio Jalisco de Literatura, en 2010.


                                            


Raúl Aceves (Guadalajara, Jalisco, 1951) es poeta, narrador y ensayista. Labora como investigador en el Departamento de Estudios Literarios de la Universidad de Guadalajara. Es autor de numersos libros de poesía, aforismos y ensayos, y de antologías sobre poesía.


                                                


Aaron Krile Ponce (Tijuana, Baja California, 1977) es Antropólogo Social por la UAG y fotógrafo. Su trabajo ha sido expuesto en diversos sitios como en el ExConvento del Carmen. Se ha desempeñado en varias instituciones de educación superior en Guadalajara. Es doctorante  en Investigación Educativa Aplicada del ISIDM.


                                                         


Pedro Valderrama Villanueva (Tijuana, Baja California, 1973) es investigador independiente de literatura regional. Es maestro en Estudios de Literatura Mexicana por la Universidad de Guadalajara. Tiene cuatro libros publicados sobre letras jaliscienses. Es profesor en la Universidad de Guadalajara.


                                                         

                                                        Entrada libre. Brindis de honor.
                             Habrá precios especiales en los libros del autor sólo esa noche:
                                      "Dispersiones. Textos sobre literatura jalisciense" $25
                  "El perímetro de la hoja. Las revistas literarias de Guadalajara (1991-2000)" $20
                          La antología "Crítica: ensayos y reseñas, de Arturo Rivas Sainz" $20
                         o llévate los tres libros por sólo $50 (y recibe además un obsequio).
                                                                   

lunes, 5 de diciembre de 2011

Libro más reciente del autor: "Dispersiones. Textos sobre literatura jalisciense" (CECA, 2011). En venta ya en la Librería Retro (interior Plaza Patria, local No. 7) en Ciudad Guzmán, y muy pronto en Guadalajara. Presentación próximamente.



Son pocos los libros en el panorama literario actual de Guadalajara que rescatan el quehacer de escritores jaliscienses; exentando, desde luego, aquellos trabajos dedicados a escritores consagrados como Juan Rulfo o Juan José Arreola, por ejemplo; menos aun son los que se aventuran a explorar la obra de editores e investigadores, como Adalberto Navarro Sánchez, Ernesto Flores, Sara Velasco, Silvia Quezada y Víctor Manuel Pazarín, entre otros.
Ésta es sólo una de las varias aportaciones que se pueden hallar en el presente libro dedicado a la literatura regional que lleva por título Disperiones. Textos sobre literatura jalisciense (CECA, 2011), del ensayista bajacaliforniano, radicado en Guadalajara, Pedro Valderrama Villanueva.
Los textos incluidos en el presente libro son: "Et Caetera: una empresa cultural de Adalberto Navarro Sánchez", "Ernesto Flores y Cóatl (1965-1968)", "La letra y su memoria: la obra de Sara Velasco", "Silvia Quezada: estudiosa de la literatura de Guadalajara", "Agustín Yáñez y una revista olvidada: Occidente", "Hacia una escritura lúdica y rabiosa. Una entrevista con Alejandro Zapa" y "Víctor Manuel Pazarín: editor". Incluye además iconografía de algunas portadas de los libros y revistas abordadas. El diseño editorial fue realizado por Postof. La extensión es de 93 páginas. 

jueves, 10 de noviembre de 2011

Reseña de Gabriel Trujillo Muñoz: "Pedro Valderrama Villanueva: puente literario entre Baja California y Jalisco", publicado en "El Informador" (3 de septiembre de 2006), sobre el libro "Crítica: ensayos y reseñas. Arturo Rivas Sainz" (CECA, 2006)

El ensayista lo mismo que el crítico literario, el historiador de las letras y el biógrafo, tiene como una de sus tareas sustanciales escudriñar en las generaciones anteriores a la suya en búsqueda de espíritus afines a sus afanes escriturales. Cada ensayista indaga en el pasado de su región, país, lengua o cultura, con el propósito de que aquellos que lo precedieron le sirvan como espejo de sus propias investigaciones y propuestas en el campo de la literatura. A veces el reflejo atisbado de otras vidas y otras eras se aproxima a lo que el ensayista, en su propia época, vive o padece, enfrenta o lucha. En otras ocasiones hay un cosmos de diferencia entre el pensamiento de unos y otros, una separación acuciada por cambios ideológicos, estilos de moda o actitudes ante el fenómeno creativo a los contenidos de fondo. El ensayista, en todo caso, puede ver las diferencias y, gracias a la perspectiva que da el tiempo transcurrido, logra valorar lo que sus antecesores en el oficio literario ofrecieron como conciencia del mundo y construcción estilística, como gusto personal o tendencia de la cultura de la que formaron parte.
Tal ha sido la situación con escritores-ensayistas bajacalifornianos que hoy podemos rescatar del olvido para entenderlos a cabalidad, con menos prejuicios y mayor comprensión de sus limitaciones y excelencias. Pienso en autores como José Castanedo, Pedro F. Pérez y Ramírez, Jesús Sansón Flores, Valdemar Jiménez Solís, Rubén Vizcaíno Valencia, Patricio Bayardo, Horst Matthai y, ya más cercanos, Sergio Gómez Montero y Benito Gámez.
Algo parecido le ha pasado a Pedro Valderrama Villanueva, ensayista bajacaliforniano nacido en Tijuana en 1973, pero que vive en Guadalajara, Jalisco, desde 1994. Maestro en estudios de literatura mexicana por la Universidad de Guadalajara, becario del FOECA-Jalisco y colaborador de distintas revistas y suplementos culturales del país, Pedro Valderrama acaba de dar a conocer una antología de textos de Arturo Rivas Sainz, titulada Crítica: ensayos y reseñas (Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, 2006), donde nuestro autor reúne una parte significativa de este maestro-jalisciense. Arturo Rivas Sainz (1905-1985) nació en Arandas, Jalisco, y fue mentor de numerosas generaciones de literatos, publicó libros y revistas que promovieron la literatura, el arte y la filosofía en el occidente del país.
En Crítica: ensayos y reseñas, Pedro Valderrama se da a la tarea de mostrar, a los lectores del siglo XXI, a un apasionado por la palabra que fue “incomprendido y sentenciado a un ostracismo total por parte de la mayoría de la comunidad literaria de la capital del país. ¿Los motivos? Pueden ser varios, como el hecho de jamás haber emigrado a la ciudad de México (requisito indispensable, en aquel entonces, para lograr el reconocimiento público)” Sin embargo, a pesar de la ausencia de su nombre en las historias de la literatura mexicana de los últimos tiempos, Valderrama asegura que la escritura de Rivas Sainz “es la muestra de un hacedor de textos que indagó minuciosamente en la obra de diversos escritores”, lo que indica que este ensayista fue un generoso lector de sus contemporáneos, desde López Velarde hasta Juan Rulfo y Enrique González Martínez. 
El empeño de Pedro Valderrama por sacar a la luz la obra ensayística de un predecesor suyo en el Jalisco de la mitad del siglo XX, habla tanto de las virtudes escriturales y conceptuales de Arturo Rivas Sainz como de la disposición abierta a explorar en el pasado regional del propio Valderrama. Yo comparto con el autor de la contraportada del libro, Artemio González, sus palabras de estímulo: “Pese a no ser de Jalisco este inquieto intelectual ha encabezado la vanguardia de los homenajes que merece el maestro Arturo Rivas Sainz. Yo aplaudo su labor y reconozco la valía de su trabajo”. En cierta forma, Valderrama está haciendo una labor encomiable por las letras perdidas de Jalisco. Generosidad: esa es la palabra clave.
¿Cuándo, me pregunto, habrá aquí, en Baja California, otros como él, otros que rescaten nuestro pasado literario y sus héroes olvidados en el polvoso rincón de las bibliotecas públicas y de los cuartos de tiliches? ¿Cuándo, digo, cuándo?
 

miércoles, 2 de noviembre de 2011

"El perímetro de la hoja, de Pedro Valderrama", texto escrito por Silvia Quezada, incluido en el volumen "El libro de la semana" (Seminario de Cultura Mexicana, 2010)


         

El perímetro de la hoja es el más reciente libro de Pedro Valderrama. Aborda la historia de las revistas literarias del último decenio del siglo XX en la ciudad, investigación que presentó como tesis para obtener el grado de Maestría en Estudios de Literatura Mexicana. Valderrama estructura su libro abordando de forma somera algunos antecedentes de las revistas literarias en México para detenerse con minucia en 15 de ellas, cuya circulación se dio entre 1991 y el año 2000.  
         Para acercarse a su materia de trabajo, el autor decidió hacer uso de la entrevista, género que sabemos riesgoso, porque como es obvio el entrevistado formula sus ideas de tal manera que sólo deja ver aquello que le interesa dar a conocer, de forma singularmente parcial. Aunque observamos el mismo cuestionario para todos, los resultados no son monótonos: Valderrama organiza las respuestas utilizando la técnica de la entrevista estructurada. Los diálogos fueron planeados con base en un cuestionario que permitió valoraciones unificadoras en torno a ideas y modos de actuar al momento de la edición, la publicación y difusión de las revistas.
            A la pregunta: ¿Por qué hacer una revista literaria? la mayoría responde que lo ha hecho para abrirse la posibilidad de publicar el material propio sin que medie el papel de un editor. Así lo expresa Alfredo Gutiérrez, primer director de la revista independiente más trascendental del período, Trashumancia, que logró permanecer durante 30 entregas, entre los años de 1991 y 1997.
            El ambiente en Guadalajara durante los diez años que cubre la investigación tuvo un común denominador, la presencia de los talleres literarios, grupos que hicieron surgir la necesidad de ver en letra de molde los nombres de sus integrantes. De las 15 revistas consideradas, 14 surgieron por iniciativa de grupos de amigos. La única distinta en su génesis y la solitaria que no comparte el carácter independiente es la revista Luvina, perteneciente a la Universidad de Guadalajara, comandada ya por tres directores, hecho significativo que ofrece una sola lectura: permanece la revista, independientemente del equipo que la conforme.
            Al observar los periodos de circulación es natural que nos preguntemos: ¿Cuántas de las 14 revistas independientes continúan? Ninguna. En octubre de 2007 se llevó a cabo el Encuentro de Revistas Literarias Mexicanas en la ciudad de México. La representación de Jalisco se dio por medio de la revista Luvina. Este dato es interesante a la luz de la presentación del libro que hoy nos convoca, porque la periodicidad garante es el talón de Aquiles de las revistas en general.
            El valor de este conjunto cobra ahora, gracias a la investigación de Valderrama, otra perspectiva: ofrece el retrato de una época, sobre todo el de una generación. El perfil de los editores de aquellos años fue inusitado, ya que frisó entre los 20 y 30 años de edad, en su mayoría. Juventud de tinta fresca, sin duda, como la del propio autor, quien nos ofrece un material de primera mano para la historiografía literaria de Jalisco.

Reseña: "Pedro Valderrama mira al pasado en El perímetro de la hoja", por Martín Almádez, publicada en "El Informador",


Un necesario ejemplar se ha sumado a la historiografía literaria de Guadalajara, por obra del investigador Pedro Valderrama Villanueva quien con esmero y precisión da cuenta de las revistas culturales surgidas en la última década del siglo XX en esta ciudad.
El perímetro de la hoja es el título en el que es posible rastrear las características de publicaciones autollamadas independientes y que, en la mayoría de los casos, son vivos retratos, memorias escritas, de generaciones de escritores y agrupaciones artísticas.
En tan solo 98 páginas, el autor ofrece un recuento somero de lo que ha sido el oficio de "revistero" en el Occidente de México de 1909 a 1980, con apoyo de investigaciones previas.
Asimismo, pone en contexto nacional las publicaciones periódicas culturales surgidas en Jalisco, de las cuales salieron grandes escritores y gloriosas obras.
Las revistas de las que Valderrama da cuenta se configuran con la propia voz de sus directores, quienes a su vez describen el momento en el que aparecen sus publicaciones, así como los objetivos que con ellas perseguían.

De entre las más longevas y populares e inscritas en este libro se encuentra Trashumancia, de la que su director, Alfredo Gutiérrez, explica el proceso de cómo un escritor se vuelve editor y, sobre todo, de la falta de proporcionalidad entre los que escriben y los que leen. "El formato obedece a que queríamos que se llevara en la bolsa, ambicionábamos algo creativo y diferente".
El Zahir es otra publicación con la que de acuerdo a su director, José Israel Carranza, se realizó para "darle voz a un grupo e invitar a más amigos" y con la que se perfiló desde Guadalajara una manera de entender y reflexionar la literatura.
El libro de Valderrama incluye un total de 27 revistas, de las cuales, 15 de ellas se muestran en amplitud, apoyadas con entrevistas; las restantes 12, a manera de ficha. De igual forma, el libro ofrece datos imprescindibles sobre las editoriales y los talleres literarios de la misma época.
El gran número de publicaciones periódicas, de talleres literarios, de editoriales, de agrupaciones artísticas y de actos culturales que se vivieron alrededor de lo que se enmarca en este libro, se circunscriben a un periodo más que crítico por el que pasaba la ciudad de Guadalajara y el Estado en general: las explosiones del 22 de abril, en 1992, habían transformado literalmente la realidad -en el orden político, el gobernador era destituido y el alcalde metido en prisión; en el orden social, la ciudad se sacó las entrañas y se contaron más de 200 muertos en las calles; en el orden religioso, apenas un año después, el cardenal fue asesinado en plena luz del día frente a la comunidad internacional-. La comarca cambiaba, de forma drástica e irracional, hasta del color en Palacio de Gobierno y en Presidencia Municipal; ¿por qué el arte y la cultura no debían hacer lo mismo?